Los nudos de buceo tienen que ser lo bastante simples para atarse en agua fría, con guantes y con poca visibilidad, y aun así deben soltarse después de un tirón fuerte. Por ejemplo, el as de guía es el nudo de buceo más esencial, pues forma una gaza fija para enganchar una bolsa de izado a un objeto hundido o para sujetar un cabo de descenso en la corriente. La vuelta redonda y dos medios cotes ata el cabo de izado a un grillete o un cáncamo incluso bajo carga, y el mismo cote puede atarse con una sola mano para fijar el cordón de la linterna a la anilla en D del arnés. Para aparejos más pesados, el amarre de ancla ofrece una conexión segura a las estructuras sumergidas. La vuelta de escota une dos cabos cuando uno es demasiado corto para llegar a la superficie, mientras que un nudo ocho en el extremo del hilo del carrete evita que se salga de la bobina mientras el buzo tiende un hilo guía dentro de un pecio. Como el buzo no siempre puede ver el nudo, muchos se eligen para poder atarse y comprobarse al tacto. Más abajo se listan los mejores nudos de buceo.