Conocer los nudos de escalada adecuados es esencial para practicar con seguridad la escalada en roca, el montañismo, el barranquismo y otras actividades verticales. Aseguran al escalador a los anclajes, conectan cuerdas, generan fricción para asegurar y rapelar, y crean puntos de conexión para el equipo. Por ejemplo, la gaza en ocho trenzada encorda al escalador al arnés y sigue siendo el nudo de encordamiento estándar en todo el mundo. El ballestrinque fija al escalador a un anclaje y se ajusta en segundos. Para unir dos cuerdas antes de un rápel largo, los escaladores confían en el nudo de pescador doble o en la cola de vaca. En la mitad de la cuerda, el lazo de mariposa alpina ofrece un punto seguro donde mosquetonear o aísla un tramo dañado. Si se pierde el dispositivo de aseguramiento, el nudo de Munter aporta la fricción para asegurar y rapelar con un solo mosquetón con seguro. Para respaldar un rápel o ascender por la cuerda en un autorrescate, los nudos de fricción como el nudo Prusik y el nudo klemheist agarran la cuerda con firmeza. La práctica regular crea memoria muscular, mantiene la escalada segura y permite adaptarse a condiciones cambiantes. Los mejores nudos de escalada, listados más abajo, cubren cada fase de una aventura vertical.